Assonàncies, ressonàncies, dissonàncies i estridències

Exposiciones
Laia Estruch, Cristina Hidalgo, Nicolás Rojas Hayes, Carlos Valverde. Proceso de tutoría: Azotea (Ane Agirre y Juan Canela), Julieta Dentone, y Alexandra Laudo [Heroínas de la Cultura]
02.06 — 15.09 / 2011 / 19h 17
Sala d'Art Jove

 
Assonàncies, ressonàncies, dissonàncies i estridències es la segunda exposición de la programación de la Sala d’Art Jove en la modalidad de creación. La conforman las propuestas de Laia Estruch, Cristina Hidalgo, Nicolás Rojas Hayes y Carlos Valverde, en las cuales el componente sonoro y auditivo, ya sea en relación con el lenguaje, la narración oral, la cacofonía o el ruido, tiene una presencia significativa. Este elemento sonoro, entendido en el sentido más amplio, funciona como aglutinador de los diferentes proyectos. En ninguno de ellos es el tema principal, pero aparece en todos de maneras diversas: las voces de la gente en las ciudades que habita, el ruido de las cintas de casete, un relato transmitido oralmente o la búsqueda de un ultrasonido mítico son algunas propuestas mediante las cuales los artistas indagan en temas como la memoria, la experiencia, la nostalgia o los límites de la percepción.
 
El trabajo de Nicolás Rojas Hayes se centra en la producción de piezas que funcionan como dispositivos de relación, capaces de generar situaciones en el visitante a través de su implicación; por otra parte, la intervención sobre aparatos ya existentes con la finalidad de darles usos nuevos casi siempre está presente. En sus proyectos, el dispositivo artístico se convierte en una excusa, la situación, en el propósito final, y el visitante pasa de simple espectador a elemento activo gracias a su intervención. A partir de esta premisa surge Ruido y nostalgia, un reproductor de casetes múltiple que soporta seis reproductores de casete a la vez. Cada reproductor está conectado a un par de altavoces independientes. Al encender el aparato todos suenan a la vez y al mismo volumen. Uno de los reproductores está conectado a un dispositivo que digitaliza la cinta que tenga dentro y, además, permite que cualquier persona digitalice sus propias cintas. Debido a las características de este medio, la cinta se deberá reproducir en toda su duración para que se pueda grabar.
 
La propuesta de Cristina Hidalgo gira alrededor del lenguaje como elemento posicionador de discursos del individuo, así como de la relación que este individuo mantiene con el lugar que habita. Un ejercicio de toma de conciencia en el que los participantes, con la repetición de sus discursos, podrán identificarse o no con ellos mismos. Relatar un lugar surge de una serie de experiencias comunas a la artista, pero también de querer indagar mediante la melodía resonante de las voces el nivel de estandarización de las comunidades a las que pertenecen. El segundo pilar del proyecto reconduce la repetición hacia un lado opuesto, la sustracción de los discursos, pero esta vez en formato escrito, lo que confiere a los tesigos un carácter más textual y visible.
 
El proyecto Serendipity, de Laia Estruch, se articula a través de tres performances (Chapter 1, Chapter 2 i Chapter 3) que la artista llevará a cabo en un espacio contiguo a la Sala d’Art Jove y en las cuales relatará a la audiencia todas las anécdotas, hechos fortuitos y situaciones casuales que han acompañado la concepción y el desarrollo de la misma propuesta artística. Se trata, pues, de un trabajo metarreferencial de formato enunciativo que es transmitido como relato a la audiencia y que, por tanto, se inscribe en la tradición de la literatura oral. En el espacio expositivo, posteriormente, se dispondrá un registro sonoro del relato oral grabado en directo, que funcionará como rastro material y auditivo de la actuación que lo ha generado. A partir del relato, se editará un cuento escrito que será presentado durante la clausura de la exposición.
 
Brown parte de una hipótesis científica: la existencia de la nota marrón, una frecuencia de ultrasonidos que, supuestamente, tiene un efecto laxante en los seres humanos. A partir de este supuesto, Carlos Valverde desarrolla una investigación para intentar encontrar esta frecuencia, mediante la construcción de un dispositivo que se despliega en la sala. La potente presencia de la pieza en el espacio conforma un punto de encuentro entre la tecnología, el misticismo y la representación. Varias capas de conocimiento que se mezclan desde lo formal para llegar más allá de la primera línea de acción.